presidente del Senado, afirmó que una oposición débil no es buena para la democracia, y responsabilizó a los propios opositores de esa debilidad, por pelearse entre sí, no responder a un líder único y no ofrecer propuestas alternativas de país a la presentada por el Gobierno del MAS.
“A mí lo que me preocupa de la oposición es que una posición débil, no es buena para la democracia. Pero el problema es que ellos se hacen débiles, se pelean entre ellos, cada frente tiene su candidato, todos se creen candidatos, tienen muy alta autoestima y no proponen nada a la gente (…). A todo le dicen ‘no, no, janiwa’ (no en aymara), ¿y después qué?, no tienen propuestas”, aseveró en puertas del Palacio de Gobierno.
